HOSTAL SANPAIO

Un descanso al final del Camino de Santiago

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Un poco de Historia
"Vamos andando hasta un pueblo que se llama Labacolla, aqui esta el Campo de Concentración. Vamos penetrando en el uno a uno, nos cachean y nos dan medio chusco y una latilla de sardinas. Despues nos instalan en unas naves, estamos amontonados hemos de dormir unos encima de los otros. Aquí hay que observar una disciplina ferrea, no se puede uno extralimitar para nada, si no viene la “fusta” a arreglarlo. Por las mañanas hizamos la Bandera Nacional y se entona el himno de Falange y por la tarde hay que descenderla, así todos los días. Nos han cortado el pelo al rape. Por el motivo de dormir tan apiñados y la poca higiene que se puede tener los piojos abundan mucho, y la sarna empieza a sentirse. En medio de una zozobra enorme llega el dia 1º de Junio, el ultimo que he de estar yo en el campo. Llevo un recuerdo triste de este campo y de sus gefes, aquí la fusta ha imperado, y otra cosa mas, que causa mas daño aún, sin dar golpes, los insultos, las palabras con intención doble que te herian en los mas vivo. No se donde iré ahora pero me parece que siempre me han de tratar mejor que aquí".
Escrito por Casimiro Jabonero, un teniente del Ejército Popular condenado a trabajos forzados en las obras del Aeropuerto en el año 39. Aquí se alojaban algunos de los prisioneros en condiciones poco recomendables. Lejos quedan aquellos tiempos.

Casi podría decirse que Santiago de Compostela debe su aeropuerto a los más de dos mil prisioneros que trabajaron en sus obras a partir del año 37 , las penosas condiciones de trabajo quedaron reflejadas entre otros testimonios en las memorias de Casimiro Jabonero.

Se comenta que en la ubicación del actual Hostal San Paio se ubicaba una vieja fábrica de curtir pieles donde se hacinaban los prisioneros : . "Se pasaba mucha hambre. Nos cobijaban en una antigua fábrica de curtir pieles, a través de cuyo techo, por la noche, veíamos las estrellas ateridos de frío". El comandante se reía al verlos y los llamaba "hijos de la Pasionaria"
 "Si quieres saber, Mercedes / dónde está mi paradero / campo de concentración, fábrica de Lavacolla / donde ando prisionero. / Al entrar en Lavacolla / lo primero que se ve / es un pico y una pala, / y un porrón para beber".